martes, febrero 21, 2006
La palabreja de hoy.

Guillotina, s. Máquina que hace que un francés se encoja de hombros con buen motivo. En su gran obra sobre "Líneas Divergentes de la Evolución Racial", el erudito profesor Brayfugle argumenta que el predominio de ese gesto entre los franceses demuestra que descienden de la tortuga, y que es una simple supervivencia de la costumbre de replegar la cabeza al interior del caparazón. Me desagrada discordar con autoridad tan eminente, pero en mi opinión (detalladamente expuesta en mi obra Emociones Hereditarias, Libro 11, capítulo xi), el encogimiento de hombros es una base demasiado débil para fundamentar una teoría tan importante, puesto que antes de la Revolución, el gesto era desconocido. No dudo que tiene una relación directa con el terror que inspiró la guillotina cuando su uso estaba en auge.
 
dejado caer por mizerable sobre las 8:13 AM | enlace |


4 Commentarios:


Sobre 10:07 AM, Anonymous Xy

Mm...intenresante, muy interesante...
Desde ahora mismo, cuando me cruce con algún francés, no podré evitar mirarle fijamente para ver si mantiene algún rasgo "tortuga"

Besitos

 

Sobre 11:34 AM, Blogger pasmao

Yo pensaba que en un francés pasaba de todo menos encogimiento :))))

 

Sobre 1:33 PM, Blogger Ismo

Hace poco leí en algún sitio que lo de la guillotina nació con la piadosa intención de acortar el sufrimiento de los condenados a muerte que, hasta entonces, como todo el mundo sabe (y como cantaba Siniestro Total), morían ahoracados y empalmados. Parece evidente, pues, que cualquier método de ajusticiamiento ha tenido siempre muy en cuenta, en un sentido u otro, el regocijo sexual de los condenados en su última hora, bien acentuándolo o bien privándoles de él.

Años después del señor Guillotine, su descendiente afincado en USA, Sr. Gillette, patentó un método degollador de bolsillo que hoy usamos para quitarnos la barba (con el evidente objeto de tener alguna oportunidad de encoger lo previamente empalmado).

¡Hay que ver las vueltas que da la Ciencia! :)))

 

Sobre 8:01 PM, Blogger Miada

Curioso, uno de mis gestos más habituales, encogerme de hombros, desde bien chiquitina, me preguntaban por algo, no saber que contestar y encogerme de hombros era todo uno...

Un beso.